Un lugar para vivir y compartirUn lugar para vivir y compartir

Un lugar para vivir y compartir

La Vivienda Supervisada debe ser un hogar funcional y normalizado, con una capacidad de hasta 7 personas, encaminado a la autogestión y con supervisión de personal técnico que ofrece una alternativa estable y normalizada de alojamiento y soporte, donde la finalidad última es la adquisición de las herramientas necesarias para poder llevar una vida autónoma y lo más normalizada posible.

El presente proyecto nace como último paso o escalón en la recuperación psico-social de las personas con enfermedad mental, que habiendo adquirido una serie de habilidades, y habiendo despertado, desarrollado y potenciado capacidades, se encaminan hacia la Vida Independiente, como actores y responsables de su conducta, y puedan satisfacer sus necesidades más básicas para fomentar de este modo el cambio social, al generarse nuevas formas de comprender y situarse en la realidad cotidiana.

 

 

7 plazas en el centro